Importancia de la Argumentación Jurídica en la constitucionalidad y el Desarrollo Profesional del Derecho

Por José Ramón González Chávez

Importancia de la Argumentación Jurídica en la Constitucionalidad y el Desarrollo Profesional del Derecho

Por José Ramón González Chávez

El nuevo paradigma jurídico de tipo garantista adoptado por el sistema constitucional mexicano, exige a todo operador jurídico, actualizar la LEX, es decir, convertir en actos concretos el sentido profundo de Justicia y esta obligación sólo se satisface cuando para decidir la aplicación de cualquier norma del ordenamiento, el ejercitante de la abogacía ha meditado previamente acerca de la congruencia de la norma o instrumento jurídico respectivo con la Constitución, tenida esta en sentido tanto formal como material. No se trata entonces de una “aplicación mecánica” o literal, sino del resultado de una lectura y análisis reflexivos, y de una ponderación marcada por el conjunto de los principios contenidos en la norma.

Esto es en especial importante para el juzgador, quien debería dejar a un lado la simple aplicación de la norma en forma acrítica e incondicionada, y en su lugar, someterla al tamiz de la Constitución, garantizando así los preceptos fundamentales en ella consagrados. Allí radica, sustancialmente, el verdadero y actual sentido de legitimidad de la jurisdicción, una legitimación no equiparable a la que proviene de la representación política, derivada de la voluntad ciudadana (democracia electoral), sino relativa a la tutela de los derechos fundamentales consagrados, observados y protegidos, sobre los que se asienta la democracia sustancial (sentido democrático del Derecho).

Los principios constitucionales, tal como se entienden en el contexto y bajo el paradigma actual, son construcciones históricas incorporadas al Estado de Derecho para el funcionamiento de una sociedad democrática. Esta es la fórmula de la transición del Estado de Derecho de corte paleo positivista al Estado Constitucional de tipo garantista. Ninguna decisión, por mayoritaria o autoritaria que fuere, podría abrogarlos y si así se pretendiera aunque fuese por la vía legislativa o la mera subsunción, esta sería inconstitucional y por lo tanto el servidor público respectivo estaría obligado a su no aplicación.

De aquí que el Poder Judicial sea un factor esencial de la viabilidad y supervivencia del pacto jurídico político expresado en la Constitución, pues los jueces tienen sobre sus espaldas – en atención al mandato constitucional- la carga de sostener la vigencia y positividad irrestrictas de los derechos fundamentales y bajo control la actuación de servidores públicos e instituciones encargados de garantizarlos.

La Supremacía constitucional no es el resultado de la mera operación lógica al interior de un sistema de normas formales, sino de su afirmación incansable como criterio último de interpretación y como principio legitimador de las prácticas sociales.

La concepción de la Constitución como ordenamiento supremo, supone el reconocimiento de que su fuerza normativa reside en un conjunto de reglas jurídico políticas fundamentales que requieren ser interpretadas, aplicadas y garantizadas de manera sustantiva y primordial.

Una Constitución tiene carácter fundamental no sólo por la naturaleza de las prescripciones que contiene (coercitividad, obligatoriedad) sino por la convicción de los individuos y de los grupos regidos por ella, en cuanto a su importancia y a la necesidad de que sea aplicada efectivamente (validez).

De acuerdo al nuevo sistema constitucional, todos los organismos y funcionarios del poder público del Estado, tienen la obligación de someterse a la Constitución, consigna que adquiere una significación especial y debe caracterizar a cada uno de los actos que realizan en el ejercicio de sus respectivas competencias y jurisdicciones.

Cuando un tribunal constitucional (en nuestro caso, la Suprema Corte de Justicia de la Nación actuando en tal carácter) es instado a validar o a dictar decisiones que inciden en preceptos constitucionales, se requiere de extrema prudencia para lograr y preservar el equilibrio propio del Estado Constitucional entre derechos fundamentales y actuación de órganos y servidores públicos, al mismo tiempo, con la energía, oportunidad y claridad necesarias para que todos podamos constatar que la Supremacía de la Constitución no es una mera declaración retórica, sino una regla sustantiva básica y viviente.

Es así que el estudio, construcción, operación e interpretación de la norma fundamental deben hacerse siempre de modo que el conjunto de las normas constitucionales formen una unidad que obliga a contemplar cada una de ellas no como partes aisladas, sino como elementos integrantes de una totalidad o un sistema articulado de normas, principios y prácticas (enfoque sistémico).

Ante el problema concreto, la decisión jurídica que lo defina y resuelva presupone la comprensión de que al aplicar una cláusula constitucional se aplica la constitución toda. La argumentación, entonces, debe ser sistemática, teniendo en cuenta la realidad, el hecho social o acto concreto y, desde la perspectiva o desde el lugar del juzgador (ahora, a partir de las reformas constitucionales recientes, de todo servidor público de cualquier órgano del poder público en cualquier ámbito de gobierno), como si con cada caso se estuviera creando un precedente.

De ahí la importancia de la interpretación y la argumentación en la aplicación práctica y concreta del nuevo paradigma constitucional, verticalmente en todas las normas jurídicas independientemente de su naturaleza y jerarquía, y horizontalmente en todos los campos del quehacer jurídico.

Bibliografía:

  • Atienza, M. 2013. Curso de Argumentación Jurídica. España. Editorial Trotta.
  • Ferrajoli, L. 2005. Fundamentos de los Derechos Fundamentales. España. Editorial Trotta.
  • Ferrajoli, L. 2006. Garantismo, una Discusión sobre Derecho y Democracia. España. Editorial Trotta.
  • Galindo, 2009. E. Argumentación Jurídica: Técnicas de Argumentación para el Abogado y el Juez. México. Ed. Porrúa.
  • Pizorusso, A. 2007. Justicia, Constitución y Pluralismo. Lima Perú. Ed. Palestra.

Comandancia General del Ejército: Mando paralelo?

Por José Ramón González Chávez

Comandancia del Ejército Mexicano: Mando paralelo?

Por José Ramón González Chávez

El pasado 13 de marzo (efemérides de la firma de los tratados de Teoloyucan) en el campo marte el ejecutivo federal presidió acto mediático de presentación de la Comandancia General de las fuerzas armadas la ceremonia de designación del titular de la Comandancia General del Ejercito Mexicano.

Fue designado como titular de esta nueva área quien ocupara desde septiembre del año pasado el cargo de comandante de la IX Región Militar con sede en Acapulco, Guerrero, el general Eufemio Ibarra Flores, (quien quedó en su lugar?). Y antes estuvo en la Sección Séptima (S-7, Operaciones Contra el Narcotráfico-OCN), donde ocupó el cargo de Jefe de la Sección de Análisis y Estadística y en la extinta Procuraduría General de la República (PGR), ocupó el cargo de Director General de Intercepción en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Contra la Salud (FEADS).

Eufemio Ibarra Flores es originario de Tlaxiaco, Oaxaca, con 60 años de edad, es licenciado en Administración Militar por la Escuela Superior de Guerra (ESG) y tiene la Maestría en Administración Militar, Seguridad y Defensa Nacional, misma que cursó en el Colegio de Defensa Nacional.

Antes:

Con anterioridad a la estructura pretendida, la Secretaría de la Defensa Nacional había conservado una estructura orgánica casi inamovible:

  • Estado Mayor de la Defensa Nacional;
  • Subsecretaría y Oficialía Mayor;
  • Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea;
  • Comandancia de la Fuerza Aérea;
  • Órganos del fuero de guerra;
  • Direcciones Generales;

Con esa estructura y organización la Secretaría de la Defensa Nacional cumplía una doble función:

  • Una como Secretaría de Estado;
  • Otra como Cuartel General Superior del Ejército;
  • Además, el Secretario de la Defensa Nacional tenía una triple función:
  • Como Secretario de Estado;
  • Como Alto Mando para ejercer el control conjunto del Ejército y la Fuerza Aérea;
  • Como Comandante del Ejército Mexicano.

Por qué?

El argumento para la creación de la nueva unidad administrativa, es que la Sedena “se encontraba inmersa en una centralización de funciones así como en un escalonamiento para interactuar con la Administración Pública Federal”.

Qué?

  1. En el ámbito administrativo lograr una gestión más ágil de la Sedena mediante la delegación de funciones hacía sus órganos administrativos y comandancias del ejército y fuerza aérea;

A través del Estado Mayor de la Defensa Nacional, se cumplirán funciones de un Estado Mayor conjunto (ejército – fuerza aérea) como sucede en la mayoría de los países, “aunque conservará su misma denominación por el sentido de identidad y pertenencia de sus integrantes”.

  • En el ámbito operativo, se homologa la estructura funcional del Ejército y de la Fuerza Aérea, aunque cada uno seguirá contando con su propia comandancia y su Estado Mayor, con las funciones que antes materializaba el Estado Mayor de la Defensa Nacional.

El pasado 3 de mayo el Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN), elaboró un documento titulado “Reorganización de la SEDENA”, en el cual a la Comandancia del Ejército estarán adscritos los mandos de las 12 regiones, 46 zonas militares y 19 Bases Aéreas Militares. También las direcciones de infantería (con más de 50 mil elementos), caballería, artillería, arma blindada, policía militar (con 12 brigadas integradas por unos 36 mil efectivos), defensas rurales e ingenieros; además los cuerpos especiales integrados por militares altamente especializados.

Luego, el pasado 15 de junio el ejecutivo anunció que promoverá una reforma constitucional para que “el país tenga una democracia plena” y en el paquete va incluida la adición de la Guardia Nacional a la Sedena.

Posteriormente 19 de julio, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que “el apoyo más importante que ha recibido el gobierno que encabezo es el que me han brindado la Defensa Nacional y la Marina y afirmó que “si la Guardia Nacional (GN) quedaba adscrita a la Sedena mediante una reforma, no se pudrirá como según él, pasó con la Policía Federal”.

En esta ocasión, el presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que la propia Sedena contará con la Comandancia de la Guardia Nacional una vez aprobada una eventual iniciativa de reforma constitucional.

Para qué? Principios/Objetivos Generales:

Seguir contribuyendo a:

  • Contar con una dependencia moderna, eficaz y eficiente, incrementando sus capacidades y hacer frente a retos futuros.
  • Contar con organismos ágiles y prácticos para atender las demandas de la sociedad;
  • Incrementar la eficiencia y eficacia en el uso de los recursos humanos, materiales y financieros;
  • Formar líderes para ejercer el mando y la toma de decisiones
  • Una mejor acción del Ejército y Fuerza Aérea, que fortalecerá estructura funcional;
  • Seguir contribuyendo al progreso de México;
  • La seguridad y al bienestar del pueblo, y sobre todo;
  • Al bien supremo de la patria;
  • Por México y su pueblo hacemos del deber una forma de vida;
  • Por México y su pueblo hacemos del deber una forma de vida, el Ejército y la Fuerza Aérea seguirán siendo instituciones leales, dignas y confiables.
  • En términos reales se crea una instancia paralela al Srio. de la defensa que como se sabe es miembro del grupo del Gral. Cienfuegos con lo que para efectos operativos el Jefe de las fuerzas armadas ya no tendrá que depender de él. Sin embargo, eso corre el riesgo de crear una gran tensión al interior del ejército en el contexto de los altos mandos militares.

Tareas específicas:

  • Unificar y homologar el Sistema Educativo Militar, dotándolo de una ruta profesional para el Ejército y Fuerza Aérea, incluyendo el Doctorado en el Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales,
  • Generar doctrina;
  • Optimizar el funcionamiento de los diferentes organismos de la Sedena para atender asuntos de la Administración Pública Federal, separando aquellos del ámbito militar como Fuerzas Armadas de tierra y aire;
  • Actualizar la División Territorial (su distribución territorial) conforme las necesidades operativas y de creación de nuevas unidades
  • Fungir como auxiliar inmediato del Alto Mando
  • Transmitir las disposiciones que se giren a las comandancias del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos y verificar y supervisar su cumplimiento
  • Desarrollar la fuerza a través de:
  • Generar doctrina;
  • Impulsar un adiestramiento realista, objetivo y práctico, orientado al cumplimento de las misiones orgánicas que tiene asignadas el ejército y fuerza aérea;
  • Estandarizar y modernizar el equipamiento del personal para mayor protección y comodidad en el desarrollo de sus actividades cotidianas para ponerlos a disposición de las áreas operativas,

Todo lo anterior complementado con un eficiente control administrativo que garantice el cumplimiento de las misiones.

  • Facilitar la transparencia y rendición de cuentas conforme a la normativa vigente
  • Encargarse de “las relaciones bilateral y multilaterales” de la fuerza armada.
  • Por su parte, el titular de la SEDENA ejercerá el control de la política nacional de defensa, la administración de los recursos humanos, el desarrollo de la política presupuestal y de comunicación social. Así como los sistemas operativos, logísticos, administrativos, de inteligencia, educativo, adiestramiento, de doctrina y liderazgo militar.

Por otra parte, la SEDENA creará el Estado Mayor de la Defensa Nacional Conjunto, como parte de los cambios organizacionales decretados desde mayo pasado. Esta área coordinará las acciones de la Fuerza Aérea, el Ejército y la Guardia Nacional y mantendrá la autonomía de los órganos del fuero de guerra.

En una primera etapa se contempla

  1. Una reforma jurídica consistente en modificaciones al marco constitucional, y a la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, su Reglamento Interior y su Manual de Organización General.
  2. En una segunda fase, se espera que en 2022 la Guardia Nacional quede incorporada formalmente a la SEDENA. Este nuevo modelo de operatividad está basado en la organización de las fuerzas armadas de España, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.