Historia de la Muerte Temprana: Ensayo sobre un texto de Eduardo Galeano

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Historia de la Muerte Temprana” del Libro

LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA” de Eduardo Galeano

Ensayo elaborado por

Martha Eugenia González Molina y Jose Ramon Gonzalez Chavez

2 de mayo de 2011.

A principios del Siglo XIX Inglaterra vivía una época de esplendor. Varios factores habían influido para ello: el fin del Imperio Napoleónico; la “Independencia” de los imperios europeos de las colonias en América Latina, que fue si acaso, política, mas que económica, pues en el caso de los ingleses, éstos siguieron explotando los recursos de sus ex colonias, vendiéndoles productos ya sea elaborados a bajo costo por sus crecientes fábricas o bien los que introducían de contrabando y especulando con el dinero todo esto producía a través de sus bancos y por parte de los países “independientes” emitiendo normas monetarias, fiscales, laborales del sistema de justicia, manteniendo mano de obra barata, etc. y asumiendo culturas y actitudes que les facilitaban a los ingleses estos procesos, todo bajo la eterna bandera del “Libre Comercio”.

Así en América Latina la economía de procedencia europea crecía, mientras que la tradicional y poco tecnificada de las incipientes naciones seguía cayendo, hasta ir desapareciendo poco a poco, por la “falta de competitividad”.

El proteccionismo y el recelo ante las ideas de Adam Smith (Hamilton y Cairú, discípulos de Adam Smith, fueron de los grandes promotores del modelo en Brasil), constituían los grandes enemigos de esta antigua forma de globalización. Los gobernantes de los países independientes que se oponían a las reglas impuestas desde Europa duraban poco en el poder o en este mundo.

Pero no solo Inglaterra era el único imperio que promovía el modelo. Otras potencias como Francia y España desde luego que querían hacer e hicieron lo mismo en sus ex colonias, pero en su afán expansionista no tardaron en entrar en serios conflictos, que desembocaron al poco tiempo en guerras internas, entre países vecinos e invasiones.

En Paraguay, casi medio millón de personas abandonaron el país en un período de 20 años por condiciones de pobreza, cuando hacía 100 años era el país más avanzado de Latinoamérica. La principal causa de este cambio fue la guerra contra la triple alianza formada por Brasil, Argentina y Uruguay y aunque Inglaterra no participó directamente en ella, si fungió financiándola a través de su banca y sus empresas, que fueron las más beneficiadas de la destrucción de ese país, que era el único que se había salvado de ser destruido por el capital extranjero.

En los prolegómenos del siglo XIX, un francés, Gaspar Rodríguez, tuvo un papel protagónico en la promoción de la independencia de Paraguay, que hasta entonces era el único país de América latina sin mendigos, ni hambrientos, ni analfabetas, ni ladrones; contaba con un buen ejército, tenía una economía propia no necesitaba del capital extranjero para su desarrollo; sus excedentes se quedaban en el país, y a diferencia de otros países latinoamericanos para ver su futuro no tenían que voltear a Europa. Era un ejemplo que los terratenientes nacionales y extranjeros y los intereses principalmente ingleses veían como algo muy peligroso para las demás naciones vecinas, que lo veían hasta con envidia.

Pero Paraguay consideró necesario romper con el aislamiento y el encierro geográfico y evitar que Brasil y Argentina, como se deduce de la lectura del capítulo, aliados de los ingleses bloquearan sus mercancías. Al mismo tiempo, la corona británica apoyaba la guerra contra Paraguay. Comenzaron entonces las provocaciones, principalmente de su ministro Thornton emplazado en Argentina, hacia el presidente paraguayo Solano López y muy poco tiempo después la llamada “triple alianza” de Uruguay Brasil y Argentina apoyados abajo del agua por los ingleses, atacaron a Paraguay, repartiéndose vorazmente el botín. La guerra duró 5 años. Paraguay resistió y luchó el presidente que realmente era un líder de su pueblo, fue asesinado y Paraguay murió con él.

Antes de la guerra, Paraguay tenía casi la misma población que Argentina; después de la guerra solo sobrevivió la sexta parte. De ellos, los derrotados fueron sometidos, muchos de ellos incluso a esclavitud, mientras que los vencedores se repartían lo que quedaba en Paraguay: los que obtuvieron ganancias por el costo de la guerra quedaron a manos de los banqueros ingleses, agudizando su dependencia económica y lo comenzaron a llenar de deuda externa, drogas y mercancías inglesas mediante un tratado de libre comercio.

Si bien en el siglo XIX Inglaterra era la potencia más importante del mundo, en el siglo XX su lugar fue ocupado por Estados Unidos, que sabedor de la posición estratégica de Paraguay al centro de América del sur, repite el mismo procedimiento que los ingleses, pero ahora con nuevo métodos, ahora con asesores, militares, económicos, educativos, culturales y políticos, controlando la vida de los paraguayos en prácticamente todos los aspectos.

Por su parte, Brasil, socio incondicional de los ingleses, hace lo que le da la gana en Paraguay: construye, vende, toma decisiones como si el gobierno de ese país no existiera, todo lo cual es posible a causa de la corrupción tan grande tanto de los gobernantes impuestos como de la población; mientras, el fondo monetario internacional le aplica una pesada deuda externa, al mismo tiempo que le impone el modelo de libre mercado y la globalización, creador de necesidades de consumo al interior para mantenerlo; el campo ya no produce nada, la población se empobrece, la triple alianza triunfa.

En cuanto a las colonias españolas, en el momento de la Independencia estas se volvieron una especie de colonias inglesas. Se creaban sociedades anónimas inglesas que explotaban los recursos naturales; se estableció y expandió la industria ferrocarrilera inglesa en prácticamente todos los países de la región, que sirvió para extraer los recursos hacia las costas; se establecieron impuestos a la producción que hacían casi imposible poner a la venta productos de fabricación nacional; se produjo un empobrecimiento de las economías locales, obligando a emigrar a la población de sus lugares de origen; se creaban, instalaban y reproducían a un ritmo impresionante los bancos ingleses (en un solo año se fundaron en instalaron 48), que financiaban además a los gobiernos cuyos servicios públicos estaban en sus manos y adquirían su deuda en aras de mantener el modelo haciéndolas crecer de manera exagerada.

Todas estas circunstancias lejos de desaparecer no solo se han mantenido, sino que han ido creciendo al paso de los años. Cuando la industria ferroviaria inglesa estuvo en auge en todos los países latinoamericanos, los ingleses tuvieron miles de concesiones, y tierras y exenciones de impuestos; cuando cayó en desuso, fue generalizada también la compra de fierros viejos como si fueran sistemas ferroviarios nuevos, con dinero depositado y prestado de los mismos bancos que recibían las operaciones de compra venta.

Al mismo tiempo, Estados Unidos, ex colonia inglesa, estaba saliendo de su guerra civil aunque siguió arrastrando muchas de las consecuencias de su dependencia económica del imperio, principalmente en la industria del hierro y el carbón, la naviera y la textil, la exportación de materias primas, más controlada que en América latina y la importación de mercancías y productos elaborados, aunque de manera también mas moderada por que los ingleses permitieron dentro de sus trece colonias el establecimiento de industrias y tecnologías avanzadas y hasta cierto punto la generación de una economía y un sistema financiero propios, así como su propia visión del libre cambio no tanto de consumo interno como de exportación.

COMENTARIO PERSONAL:

Es verdaderamente deprimente y hasta desesperante, ver como las condiciones que había hace ya más de 200 años siguen existiendo en Latinoamérica, que no es casualidad que todas las guerras de independencia y sus consumaciones se hayan dado en la misma época, igual que otros procesos históricos que hemos vivido y seguimos viviendo. Y lo peor es que nada de esto se dijo ahora que según esto se festejaron los famosos “bicentenarios”.

También esto me hace pensar que el rollo de la “globalización” que ahora nos quieren vender y nuestros gobiernos y gobernantes compran como nuevo y benéfico no tiene nada de nuevo ni de benéfico y que solo es una forma para que los países ricos sigan explotando a los pobres.

Mucho de este texto me hace pensar en la situación que se está viviendo actualmente, por ejemplo, en los países de África del Norte y Medio Oriente (Libia, Marruecos, Siria, Egipto, Yemen, etc.) donde los medios nos quieren vender que de repente, como por magia, ahora todas las poblaciones de todos esos países –curiosamente apoyados indirecta y calladamente por los mismos países de hace 200 años, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, ahora organizados en la OTAN- se levantan contra sus gobiernos y gobernantes, deseando unánimemente importar la democracia y la globalización a su manera.

Finalmente, si solo cambiáramos el nombre de Paraguay por el de México, lo que describe el autor de la historia y la realidad de ese país podría ser la misma acerca de la actualidad que vivimos en México y esto es muy triste porque alguna ves llegamos a ser de los países más importantes de Latinoamérica, si no el más importante, y ahora solo es un país mas, esclavo de EUA.

 

El Dilema Migratorio: Entre la Malinche y Trump

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EL DILEMA MIGRATOIRIO:

ENTRE LA MALINCHE Y TRUMP

 Por Jose Ramon Gonzalez Chavez, 2018.

 

Ante tantas notas generadas día con día a partir del inicio de la marcha migrante centroamericana a Estados Unidos de América vía México, es importante procesar h, quitar hacer un ejercicio de análisis a fin de brindar un panorama lo más claro posible de que es lo que realmente está pasando y cuáles son las posiciones de los gobiernos mexicano, norteamericano y de los países centroamericanos, así como de la sociedad civil en cada uno de estos países para poder llegar a un necesario equilibrio entre derecho y política.

Aunque no se sabe hasta la fecha quién o quiénes fueron los convocantes (al parecer la iniciativa surgió de las “redes sociales” con todo o nada que esto quiera decir), todo inició con un contingente que salió de Honduras el pasado 12 de octubre (Dia de la Raza en México o en España “Día de la Hispanidad” o en otras naciones e ideologías “Dia de la resistencia Indígena”), bajo el argumento de que no se trata de una marcha, sino de un éxodo por la insostenible situación política y económica que se vive en su país aunada a la extorsión de los grupos delictivos; y en su trayecto se fueron uniendo muchas más personas de El Salvador y Honduras, sacrificando la invisibilidad con que tradicionalmente se han caracterizado a cambio de la seguridad y la fortaleza y hasta el ahorro económico que les da viajar en grupos grandes y hacer una voz común, minimizando el impacto del coyotaje y el crimen organizado que han controlado el flujo de migrantes; incluso se han sumado muchos mexicanos de los que por cierto poco se habla.

Cuando llegaron al río Suchiate una semana después de su salida, eran ya más de 7 mil. En el contingente hay discapacitados y mujeres que viajan con sus hijos, otras embarazadas con la esperanza talvez de atravesar la frontera antes del parto, lo que le daría la oportunidad a su descendiente de tener la nacionalidad norteamericana por haber nacido allá.

Los primeros grupos llegaron a la Ciudad de México el 5 de noviembre. Después de una semana de descanso. Los más jóvenes y osados, por no decir imprudentes, deciden marchar hacia Tamaulipas, la frontera más cercana a 967 km, siguiendo las vías del tren que bordean el golfo de México, sin importarles tener que pasar por dos de los estados con los mayores índices de incidencia delictiva, y donde se da el mayor porcentaje de secuestro de migrantes: Veracruz y Tamaulipas.

Otros –la mayoría- se dirigen hacia Tijuana, conscientes de que la distancia desde México es tres veces más larga que la que hay a Tamaulipas, pero que es una ruta más segura o, mejor dicho, menos insegura, ya que tienen que pasar por Celaya, Guanajuato, donde se han detectado varias casas de seguridad con migrantes secuestrados, pero también por Jalisco y Sinaloa, donde hay una fuerte disputa entre carteles y han venido siendo secuestrados para trabajar de manera forzada en los campos de cultivo de drogas, y luego atravesar el desierto de sonora, uno de los más inhóspitos del planeta (la ruta del diablo), encima del techo de un tren de carga que a esas temperaturas es una verdadera plancha ardiente.

Ante la acogida mexicana en ciudades afines al presidente entrante, que corre el riesgo de que no sea la misma para los grupos por venir, cientos de inmigrantes centroamericanos se suman al éxodo hacia tierras mexicanas, no solo con la pretensión de atravesar la frontera México – Estadounidense, sino para beneficiarse de las facilidades proporcionadas por los gobiernos estatales y locales afines al presidente electo en materia de alojamiento, alimentación, vestido, atención médica, entretenimiento, etc. y aprovechar la eventual oferta de empleo ofrecida en nuestro país.

El presidente electo dice que habrá empleo temporal para los migrantes para la construcción del tren maya, un proyecto del que aún no se conoce su expectativa, alcance, costos etc. .

En lo que respecta al vector Norteamericano, desde su toma de posesión, el Presidente Trump logró al principio el descenso en el cruce de inmigrantes ilegales más bajo de la historia en los últimos 40 años. Aunque el flujo migratorio se ha ido incrementando de nuevo, esta forma innovadora de desplazamiento colectivo ha creado reacciones xenófobas en Estados Unidos, imponiendo obstáculos adicionales a los que ya de por si los migrantes han tenido históricamente.

Lo anterior, aunado al entorno de las elecciones intermedias que terminaron por arrebatarle la mayoría en la cámara de diputados, Donald Trump endurece su postura mientras la caravana se acerca a la línea divisoria. Desde que partió de Honduras el 12 de octubre pasado, el presidente norteamericano la calificó como una “Horda Invasora de gente que no son precisamente angelitos, sino curtidos criminales”; solicito al gobierno mexicano detenerlos y determinó tomar acciones ejecutivas para cerrarles la frontera, incluso a quienes buscan asilo político: “Necesitamos gente, pero tienen que ingresar de manera legal y tener un mérito. Se requiere del apoyo del congreso para atender la situación”, declara ante los medios, en un intento de endosarle la responsabilidad al Congreso o al menos de involucrar en el tema a los demócratas.

Desplaza tropas, no de la guardia civil, sino del ejército (es un asunto de Estado), con la intención de tener un desplazamiento igual al que tiene en Afganistán, Pretende establecer campamentos para verificar documentación de migrantes que solicitan asilo político y pronostica que ahí se quedarán por una larga temporada; presiona al gobierno mexicano y los centroamericanos para detener la avalancha migrante, provocando serias tensiones diplomáticas en la región, incluso entre países que como Guatemala y Honduras que se acusan mutuamente de corrupción propiciatoria del éxodo y se ordenan uno al otro detener la marcha.

Organizaciones de derechos humanos de países centroamericanos temen actos materiales de represión contra los inmigrantes.

En lo tocante al gobierno mexicano, este mantiene en lo jurídico una posición ambigua. El secretario de Gobernación Navarrete dice que los migrantes deben respetar la ley en su ingreso a nuestro país y presentar sus documentos para solicitar refugio, pero en los hechos lo cierto es que el gobierno no cuenta con los recursos ni la eficiencia para contener la densidad del flujo migratorio.

En México, la PGR dice que tiene abiertas 270 carpetas de investigación por secuestro de migrantes cometidos solo en el estado de Veracruz. Pero se dice que la situación es más grave en Tamaulipas, donde han llegado a secuestrar autobuses y camiones llenos de migrantes y especialmente en Reynosa donde desde hace al menos tres años se disputan la plaza distintos grupos o carteles de delincuentes organizados. Por su parte, la oficina de Washington para Latinoamérica (WOLA por sus siglas en inglés), 99% de los secuestros que se comenten en México contra migrantes no se investiga.

La respuesta del gobierno saliente se mantiene indecisa cuando no contradictoria. Por un lado, al inicio dispuso un muro de policías, militares y agentes migratorios para contener el ingreso; de hecho, llegó a haber un altercado en el que heridos de ambos lados y murió un migrante; posteriormente vía telefónica ratifica el Pacto Global por la Migración que tiene suscrito con Honduras y Guatemala para asegurar el retorno de quienes así lo deseen a su país de origen, al que se han acogido más de 2 mil personas; luego se mostró sensible ante la situación de los peregrinos; los policías que días antes los retenían, ahora los escoltan; el Secretario de gobernación afirmó que la migración indocumentada no está penalizada en México y los calificó de “´población vulnerable” ofreciéndoles asilo, el que han aceptado hasta el momento otras 2 mil personas; hay quien dice que el ritmo de solicitudes de asilo es de 300 diarias, pero la realidad burocrática estima que cada solicitud se analizara por separado y que el trámite individual será de unos 40 días en promedio.

Así, los migrantes marchan en la cuerda floja entre la titubeante política migratoria del gobierno mexicana y el show mediático sensiblero, y la postura que parece inamovible de Trump. ¿Qué pasará cuando todos estos miles de migrantes mexicanos y extranjeros lleguen a las diferentes fronteras con Norteamérica? ¿Qué postura tendrán los gobiernos involucrados y los organismos internacionales cuando ahí ya no haya más apoyo civil y de los gobiernos locales? He ahí el dilema… Sin duda nos encontramos ante una situación inédita en la historia de la diplomacia y el Derecho internacional público y privado…